miércoles, 25 de noviembre de 2009

que no se apaguen las bombitas amarillas
que no se vaya nunca más la retirada
quiero cantarle una canción a colombina, una canción
quiero llevarme su sonrisa dibujada.

martes, 3 de noviembre de 2009

El amador se me rugama de ternura,
masaya como un león y se apresura,
se guatemala todo y se me hondura
y sube a una escalera tan laviana
que el sol todo asombrado lo reclama,
le dice “corazón, vení, vení, vení conmigo”.

Daniel Viglietti

viernes, 30 de octubre de 2009

tetralogía a cargo de silvio rodriguez dominguez


Óleo de una mujer con sombrero
Una mujer se ha perdido
conocer el delirio y el polvo,
se ha perdido esta bella locura,
su breve cintura debajo de mí.
Se ha perdido mi forma de amar,
se ha perdido mi huella en su mar.
Veo una luz que vacila
y promete dejarnos a oscuras.
Veo un perro ladrando a la luna
con otra figura
que recuerda a mí.
Veo más: veo que no me halló.
Veo más: veo que se perdió.
La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias,
se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.
Una mujer innombrable
huye como una gaviota
y yo rápido seco mis botas,
blasfemo una nota
y apago el reloj.
Que me tenga cuidado el amor,
que le puedo cantar su canción.
Una mujer con sombrero,
como un cuadro del viejo Chagall,
corrompiéndose al centro del miedo
y yo, que no soy bueno,
me puse a llorar.
Pero entonces lloraba por mí,
y ahora lloro por verla morir.

Apología de mujer con sombrero
Yo no vine aquí, viniste tú
yo no te esperaba y te besé,
se supone que debo callar
se supone que debo seguir
se supone que no debo protestar,
Se supone que eres un regalo
que se me rompió enseguida
y ahora nada, lo de siempre
se supone que eres el sombrero de una fiesta,
de ésos de cartón para la ocasión.
Oh, mujer si supieras lo breve
que entraba la luz en la casa de un niño
en un alto edificio y que era la hora esperada del día,
no me hubieras tocado en el hombro una vez.
Oh, mujer si supieras lo breve que entraba esa luz
en una casa que se llamaba la noche,
en una casa en la que no había más puertas
que las de la razón de aquel niño sin fe.
Ahora se supone y nada más,
yo también quisiera suponer
que la cobardía no existió
que es un viejo cuento de dormir
pero quedo yo en medio de mí.
Y en medio de las mismas paredes
sonriendo a los amigos, yendo allá,
desayunando, pero quedo yo aquí aplaudiendo
una vez más a los fantasmas de las tres.
Oh mujer, ojalá que contigo se acabe el amor,
ojalá hayas matado mi última hambre,
que el ridículo acaba implacable conmigo
y yo de perro fiel lo transformo en canción.
Oh, mujer
No te culpes, la culpa es un juego de azar
nadie sabe lo malo que puede ser riendo,
y lo cruel que pudiera salir un regalo,
No te asustes del día que va a terminar,
no te asusten los puentes que caigan al mar,
no te asustes de mi carcajada final.

Detalle de mujer con sombrero
Nací cuando las nebulosas
aún eran polvo cósmico en loca presión
cuando ni el bisabuelo de este universo
había conocido la luz.
Nací mucho antes
y aún soy lo mismo que fui.
Lenguas de fuego, estrellas remotas
cuerpos volando y buscando la vida
breves tormentas de millones de años
ojos en cielo azul.
Qué joven soy,
qué me daré la vida,
qué me dará el amor.
Me hice universo, galaxia, planeta
en mi lomo crecieron animales y selvas
y la inteligencia fue haciéndose rienda
para mi nerviosa emoción.
Nací mucho antes
y aún soy lo mismo que fui.
Un semimono, cazador de venados
pirámides, tumbas de arena del hombre
dioses y héroes, imperios caídos
guerras de la religión.
Pero, qué joven soy...
Me brotaron colonias, más tarde repúblicas
y países enormes en revolución
nació quien me puso nombre y apellido
y profetas con pie de león.
Nací mucho antes
y aún soy lo mismo que fui.
Sueños armados, ideas preciosas
mal enemigo con banderas atómicas
elementales y viejas miserias
y el corazón de un fusil.
Pero, qué joven soy...
Aun me paseo robándole al aire
cualquier esperanza que ablande mis guerras.
Soy enemigo de mí y soy amigo
de lo que he soñado que soy.
Nací mucho antes
y aún soy lo mismo que fui.
Un embutido de ángel y bestia,
la democracia y el templo hermanados,
hombres, mujeres, niños y viejos
y algo para una mujer.
Pero, qué joven soy...
Cuando me beses, cuando me acaricies,
vas a sangrar, vas a iluminarte,
mi anatomía de espuma y granada
hiere y canta por mí.
Es que nací mucho antes
y aún soy lo mismo que fui.
Cuando me dejes, cuando me rechaces,
estarás destruyendo, negando a mis padres,
a todos mis hijos, a lo que me hizo
y a lo que yo vine a hacer.
Pero, qué joven soy...

Mujer sin sombrero
Si un funcionario y un poeta
amaran la misma mujer
quée nueva implicación
tendría la guerra astuta que padecen,
y en fin, dónde se posaría
la victoria del amor.
El funcionario con funciones,
el poeta cambiando de voz,
los dos haciéndose pedazos
contra el temible amor.
Si les pregunto a los presentes
a cual de los dos le van:
los despeinados al poeta
y los peinados al suicidio,
y sólo yo le apuesto todo
a la mujer.
Hicimos el amor en la ventana
y el vecino de enfrente se quejó.
Eso no lo sabias, no lo dije,
que ventana mejor se humedeció.
No llegué a ir al mar pero fui al pueblo
y en el lugar donde iba tu voz
siempre se hizo silencio, un gran silencio
nadie ocupo tus sillas, tu canción.
Hay que salvar esos recuerdos
de todo lo que fue ruin
hay que salvar esos recuerdos
para salvarte a ti.
Hay un amor que da lo diario
que te va a comprender
y otro que canta y eterniza
que te hace trascender.
Cada cual da lo que tiene
unos dan necesidad
y otros regalan las palabras
veremos que dura más.
Hay el amor omnipotente,
hay el amor desesperado,
que descorazona las piedras,
que es más semilla que semilla,
que es más arado que el arado.
Hay el amor de amor, de amor,
hay el amor como una tumba,
hay el amor de laberintos,
más complicados que un sombrero,
hay el amor cercano a Cristo.
Mi amor no ha sido tan tremendo,
ni tan ancho, ni tan bello, ni tan triste, ni tan sabio
ni tan sordo, ni tan loco, ni tan todo, ni tan nada,
pero canta...

martes, 13 de octubre de 2009

domingo, 16 de agosto de 2009

Comunicado.

A la sociedad argentina:

Sobre lo sucedido el lunes 3/08/09 en la emisión nº490 de CQC:
Como ya es sabido, somos 2 estudiantes secundarios de la capital federal que manifestaron su asco ante el silencio atroz de las instituciones democráticas y los medios masivos de comunicación sobre el caso Luciano Arruga. Caso que refleja que con esta llamada democracia de mafias peronistas y políticos-empresarios millonarios, y un gobierno que ostenta una política defensora de los derechos humanos, no asegura los derechos humanos para los pobres, porque no los considera parte de la sociedad, sino que los cataloga y trata como basura que debe ser limpiada y removida para lograr un bonito paisaje. ¿Democracia es solo “elegir” gobernantes a través de un voto?
Refiriéndonos al suceso, queremos responder a una pregunta muy reiterada estos días: ¿fue válido el método? Nuestra respuesta es; sí. El objetivo fue, desde un principio, que se rompa el silencio, y el grito “Luciano Arruga” se escuchó, y se sigue escuchando aún hoy en variados medios de comunicación. El caso está sobre la mesa, y excede toda discusión subjetivo-ideológica. Con comprensión o no, 8 millones de ustedes esa noche, y otros tantos en los días sucesivos, escucharon el grito que surge del hartazgo y de la indignación. Y es un grito claramente político (no le tememos a esa palabra), es también un grito cargado de verdad. Es política porque es denuncia. Y tales verdades y denuncias abundan hoy en el país que dijo “Nunca Más”, de ellas cargamos el grito. El grito por los muertos en protestas sociales, por los muertos del gatillo fácil, por el maestro Fuentealba, por Bru, por Kosteki, por Santillán, por Bulacio, por los muertos del 20 de diciembre… El grito por la tercera desaparición de Julio López, quién fue desaparecido en la dictadura por primera vez, hace 3 años por segunda, y en el completo olvido de esta pasiva-televisiva sociedad, la vez tercera.
Todos ellos están en nuestra cabeza, por tal, están en nuestros actos, donde desde el primero hasta el último de los mencionados, desde el primero al último de los 30000, es reivindicado en las luchas populares. “La sangre de los caídos es rebelión”.
Somos pibes de 17 años y no pretendemos pintar la interrupción del programa CQC como nada más que lo que fue: un recurso desesperado para que los sin voz, recuperen su lugar en el proscenio de la pantalla hueca, en contexto relajado e hipócrita, para lograr instalar un nombre con contundencia y dejar, con suerte, algunas cabezas pensando en las palabras “desaparecido en democracia”. Sin embargo, creímos necesaria esta declaración porque no compramos la mentira de que cada vejación que sufre el pueblo es una isla, un hecho inconexo con todos los demás. Vemos, abrazamos, entendemos y asumimos a la realidad como un todo. La desaparición de Luciano Arruga nos muestra la existencia de un estado democrático, represivo y asesino, que trabaja silenciosamente. Nosotros elegimos asesinar el silencio, con las medidas que creemos necesarias. La acción en vez del discurso, y la solidaridad como forma de vida. Aclaramos, que no lo conocíamos a Luciano, que no somos ni familiares, ni éramos compañeros suyos, pero hoy si, somos compañeros de sus familiares y amigos, a quienes apoyamos incondicionalmente en esta búsqueda de justicia.
Reiteramos: somos pibes de 17 años. Parte de una juventud a la que vaciaron a medias. Porque los jóvenes hoy, no estamos perdidos. Estamos drogados, con espejismos de felicidad, con la tele. Con humo, mucho humo proveniente del escenario de algún ídolo que tiene club de fans, o de algún pipazo de base financiado por algún puntero amigo del comisario del barrio.
Pero también existen, como nosotros, los que nos drogamos con sentir, y escuchar la voz de los marginados, de los excluidos, los pobres. También existen, los que nos drogamos con la lucha, con el humo del piquete, nos drogamos con libros que hablan de socialismo, y una sociedad sin clases, sin opresores ni oprimidos, donde todos tengan paz, pan y trabajo, “darse” con eso en esta sociedad posmodernista modelo 2009, donde la derecha fascista nos moja la oreja, y la historia, junto con la memoria, parecen no haber existido nunca, es bastante peligroso. Encima, podemos tener un poco de lucidez y ver que estas drogas nos alejan abismalmente de nuestra compañera juventud, pues, entonces, retrocedemos, y les contamos en el colegio, donde es que anduvimos. Porque estuvimos ahí, en el piquete, en el desalojo, en la calle.... Y así vamos usando nuestras jóvenes vidas como un puente, para llevar la realidad de la lucha, de la opresión, de la dignidad, a la realidad de nuestros compañeros alienados, que compran personalidades envasadas, o tienen miedo de decir quiénes son, o van despertando y criticando, y se acercan con una odiosa sumisión al centro de estudiantes.
Los que quieran decir, que todo esto es política, que lo digan, pero que sostengan con sinceridad, donde es que están parados, y que cuenten como sueñan el mañana.
Los que quieran odiarnos por interrumpir un programa de televisión sosteniendo que no es la forma, que pongan en el “google”, “Corcovado- Chubut- terrorismo de estado”, y se enteren de otra impunidad ahogada en el silencio kilométrico de nuestra Argentina democrática.
A los que nos apoyaron en la medida, les decimos gracias, y les pedimos, que no aflojemos y gritemos por Luciano en los subtes, que escribamos las paredes (otro método inválido para romper el silencio) y que intervengamos, sin miedos, por él y por todxs.
Nosotros aprendimos una cosa de los palazos, los gases lacrimógenos, el silencio y la indiferencia: de la única manera que concebimos luchar, es con acción directa, sin tibieza, con contenido y hasta las últimas consecuencias. Así se lucha, y así se gana.

Fernando Franquet (36567185) y Tomás Martínez (36531144).

miércoles, 22 de julio de 2009

cita ilustrada

"Los Hobbits son un pueblo sencillo y muy antiguo, más numeroso en tiempos remotos que en la actualidad. Amaban la paz, la tranquilidad, y el cultivo de la buena tierra, y no había para ellos paraje mejor que un campo bien aprovechado y bien ordenado. No entienden ni entendían ni gustan de maquinarias más complicadas que una fragua, un molino de agua o un telar de mano, aunque fueron muy hábiles con toda clase de herramientas. En otros tiempos desconfiaban en general de la Gente Grande, como nos llaman, y ahora nos eluden con terror y es dificil encontrarlos. Tienen el oído agudo y la mirada penetrante, y aunque engordan fácilmente, y nunca se apresuran si no es necesario, se mueven con agilidad y destreza. Dominaron desde un principio el arte de desaparecer rápido y en silencio, cuando la Gente Grande con la que no querian tropezar se les acercaba casualmente, y han desarrollado este arte hasta el punto de que los Hombres puede parecerles verdadera magia. Pero los Hobbits jamás han estudiado magia de ninguna índole, y esas rápidas desapariciones se deben únicamente a una habilidad profesional, que la herencia, la práctica y una íntima amistad con la tierra han desarrollado tanto que es del todo inimitable para las razas más grandes y desmañadas."

viernes, 17 de julio de 2009

Canción del silencio

Silencio, señores grandes
que despiertan los cuentos del parque,
ellos esperan las nuevas risas
en las treinta vueltas de una calesita
ellos esperan las nuevas risas
sobre la esperanza llamada sortija.
Silencio, señores grandes
que despiertan las leyendas
tal vez pintadas, o dibujadas
en el redondo borde de las plantas
tal vez pintadas, o dibujadas
en el vaivén solitario de una hamaca.
El silecio no es una palabra escrita sobre una pared,
es una canción solitaria por el viento
que no se detiene en el medio de un infierno.
Silencio, señores grandes
que despiertan las historias
adormecidas, en los parques
debajo de un tobogán o un banco gris
adormecidas en los parques
cobijadas por un copo de maiz
Silencio, señores grandes
que las dulces fábulas despiertan
ellas están acurrucadas
en el bostezo de una hormiga trasnochada
ellas estan acurrucadas
en el vientre de un mordisco de manzana.
El silencio no es una palabra escrita sobre una pared
es una canción solitaria por el viento
que no se detiene en el medio de un infierno.

León Gieco

lunes, 6 de julio de 2009

América La Que No Se Doblega - Sandía


Hoy amanecí, y la pulpa fresca que el verano ofrece en cada fruto, era América Latina y su revolución de amor y fuego.
Me vi rodeado de jugo y hastío, de latidos apagados pero constantes como tambores de cuero y madera, lágrimas como sangre antigua, digna y poderosa, nudillos gastados de quienes hoy son majestuosos y ajados dueños de vastas extensiones de impotencia estéril que añora el color dorado del maíz. Bajo el sol quemante similar al de todos los días de la época, en medio de la transpiración que abre surcos en los rostros manchados. Vientos distintos, con arena, vientos con arena y tierra roja.
Me había pasado los días desde que mis rasgos eran gentiles buscando el alma de mi tierra en lugares equivocados, banderas de tela frágil, en rojos desteñibles, mentalidades licuadas más que sólidas y con una rotunda vara rectora en mi columna vertebral que forzaba mi vista en el horizonte nebuloso, distrayéndome del maíz que siempre pisé descalzo y supo incrustarse en mis pies.
Ahora que el mandoble del tiempo me ha surcado graves cicatrices en el rostro avejentado, descubro que el espíritu del grito que rompe el acero, la pluma que corta la cadena, y la risa que frena la plaga, estaba en cada rosa intenso de sandía, en los tomates solidarios, en las elementales leches, lista para ser ingerida por cada una de las personas que a mi lado pierden corbatas y relojes y adquieren suciedad y marcas de látigo en sus cuerpos cansados y encorvados.
¿Debo, entonces, esperanzarme? ¿La semilla de América La Que No Se Doblega, se iba a introducir en esa gente, iba a ser regada por leches y jugos antes cotidianos? ¿Será el paso que falta, para que el descontento absoluto y generalizado se vuelva acción, grito que despierta? Mi ilusión me obliga a pensar en los días ulteriores. ¿Qué pasaría...?
El correr de los años, del tiempo absolutamente teñido, desteñido y vuelto a teñir de rojo, nos demostró que además de dejarnos marcas en el rosto cortado y roto, deja gritos desgarradores. El grito queda trabado en la tráquea apretada de tantas voces que quieren salir, y cuando apenas logra a veces hacer vientito para que la campanilla de la boca se mueva, sale, en forma de silbido, una endeble frase que forzosamente escuchan solamente las orejas que están bien atentas. Es una suerte que el maíz haya sabido incrustarse tan bien en mis pies. Forman todos juntos los granos, una plantilla blancuzca que se encastra y no se engangrena, y me acostumbra a pisar fuerte.
La pulpa de la sandía alivia el dolor. Refresca y me dan ganas de tirarme sobre un montón, sobre un colchón rosado que me empape y después pararme y volver a tirarme porque, claro, refresca. Y que se me metan las semillas por los poros, porque me da la sensación de que cada una de ellas lleva la transpiración asquerosa y los escupitajos intencionados de todos los que hicieron que América latina no se doblegue. ¿Será el paso que falta, para que el descontento absoluto y generalizado se vuelva acción? ¿Debo, entonces, esperanzarme? América La Que No Se Doblega, prende ya sus almenaras. Y entre el fuego que arde llamados, brotan los jugos y las leches nativas de cuerpos cansados y encorvados. En sueños veo rodar una bola de saliva que crece y crece, y es cada vez más popular, participativa. Es saliva, es bola, es invención de muchos, y eso es lo más interesante. Es saliva e intención, es bola que rueda en una dirección, y va a caer justito en algunas cabezas que hacen lo posible por detenerla, y no lo logran porque la bola se deshace, y se hace lluvia que truena y aturde esas cabezas, que presienten un final ahogante. Por fin siento las ganas que tiene el pueblo de hacerle el amor a la vida, las siento palpitantes, y me contagian. Los jugos y las pulpas hacen de colchón y techo esponjoso al mismo tiempo, y permiten que no nos perdamos, y que nos organicemos. La tierra roja manchada por tantos hombres que derramaron su sangre, nos da de comer furia y luego hambre de liberación, que saciamos con furia para tener después, otra vez, hambre de liberación. La rabia es para nosotros la mejor fruta, hace germinar con más fuerza y velocidad las semillas plantadas en la tierra, y ahí sí, después de todo eso, cultivamos la revolución de amor y fuego. Y ahí sí, que alguien intente pararnos. Que se atrevan nomás. Total, nosotros ya somos lluvia de saliva, y tráquea despojada de atoramientos, somos trueno y fruta fresca, somos grito y pies enmaizados, somos espíritu y América.


Tomás Martinez y Aldana Martino
(por más que intente no puedo, juro que puedo, dejar de quererte cada día un poquito más, mi amigo)

domingo, 21 de junio de 2009



acá la cosa es sencilla
la democracia se pilla

HAY que buscar otra organización.

sábado, 23 de mayo de 2009

no hay fracaso más rotundo que haberse venido al mundo
pa' morirse y nada más.