martes, 3 de noviembre de 2009

El amador se me rugama de ternura,
masaya como un león y se apresura,
se guatemala todo y se me hondura
y sube a una escalera tan laviana
que el sol todo asombrado lo reclama,
le dice “corazón, vení, vení, vení conmigo”.

Daniel Viglietti

1 comentario:

Juan dijo...

Es el sombrero en alto de Sandino!

Pasaba no más, a dejarle un beso a la idola de Aldana!
Juan